Home

El “changuerismo portorricensis” y el supuesto racismo a los ojos de los complejos sociales

Twitter: @SolusLupusNews

16 de mayo de 2020

Esta semana ha ocurrido un suceso que me ha inspirado a escribir esta columna. Como verán por el título, no será una columna como la que estoy acostumbrado a escribir (que es mayormente de política), pero es una columna sobre un fenómeno social que se ha puesto de manifiesto en tiempos recientes con mayor frecuencia que en el pasado. ¿Pero a qué me refiero? Pues a algo que llamaré el “changuerismo portorricencis”.

Desde hace quizas un par de años, aunque los últimos meses este fenómeno ha estado frecuentemente presente mayormente en las redes sociales, hay unos grupos de ciudadanos que todo les ofende y en todo ven algo malo, pero claro, a la luz de lo que creo son sus propios complejos. Me explicaré mejor. El caso que me inspiró a escribir esta columna, es el caso de la promoción del Departamento de Salud sobre el CoVid-19. Varias de las imágenes de los anuncios publicitarios en televisión, muestran a un hombre de raza blanca con su hijo en los hombros, ambos con mascarilla, y una mujer de raza negra tosiendo o estornudando con varios virus del covid-19 a su alrededor. Pues enseguida salieron los del “changuerismo portorricensis” usuales de la prensa, de la clase “artística” y otros individuos a quejarse que esa imágen era un claro ejemplo de racismo, pues el hombre blanco y su hijo no estaban enfermos y se cuidaban, y era la mujer negra la que estaba enferma y sin mascarilla. Verdaderamente hay que tener un grave complejo racial para ver esa imágen y enseguida levantar el argumento de racismo. Pero no se quejan por ejemplo que la mujer de raza negra, tiene el pelo lacio, como rechazando su negritud. O que simplemente pudo haber sido una persona enferma de cualquier raza, pero el que haya sido mujer y negra, tocó un nervio en la mente de los del “changuerismo portorricencis”. O bien es una mujer de raza negra, cubriendose la cara para no contagiarse del Corona Virus en el ambiente, a falta de una mascarilla, que todos sabemos estan muy escasas. Pero esas otras explicaciones, no les cupieron en sus cabezas, solo vieron racismo. Pero esa no es la única imágen que ha creado controversia.

La otra imágen que ha creado controversia es una en la que aparece una mujer negra detrás de una maquina registradora de algún negocio de venta y la que compra es una mujer de tez blanca. Seguida salió un chismólogo, un par de reporteros a indicar que era racismo, porque la que estaba “esclavizada” (ese fue el término que utilizaron) era negra y la que “tenía poder adquisitivo” era otra mujer de raza blanca. Y con este ejemplo los complejos raciales están claramente presentes, y me explico. Sacan esos argumentos raciales, pero la imágen bien puede significar una empresaria que ha montado su empresa de venta y la mujer blanca está pagando con una tarjeta, que bien podría ser la tarjeta de la Familia debido a que es de escasos recursos. Ese argumento no les pasó por su mente, por lo que el complejo racial queda de manifiesto. Solo vieron racismo. Sin embargo en esta campaña publicitaria, tambien aparecen varios casos de enfermos encamados o alguien estornudando en público, y en todos esos casos, los enfermos son personas de raza blanca. Pero a la hora de evaluar la totalidad de la campaña publicitaria, solo vieron las 2 instancias que ellos creen que convierte la promoción en una altamente reprochable y racista, cuando claramente, si uno evalua bien todas las imágenes, solo una persona con un gran complejo racial, puede ver un ataque racial en el mismo, cuando obviamente hay muchas otras explicaciones.

Ahora bien, porque digo que esto es un caso de un complejo racial totalmente exagerado por el “changuerismo portorricensis” que nos ha atacado como sociedad ultimamente. Pues bien, les voy a explicar un poco de mi. No soy de raza blanca, tampoco soy de raza negra, soy el típico puertorriqueño de pelo negro, piel un poco obscura, o sea un perfecto mestizo. En mi niñez viví muchos años en un pueblo costero de Puerto Rico con una población mayoritariamente de raza negra. A los 7 años un día fuí a un puesto de gasolina a llenar la goma de mi bicicleta y paso una guagua escolar llena de niños como yo de muy poca edad, y recuerdo como hoy cuando la guagua me pasó por el lado, me gritaron desde la guagua “nene blanco cabr..”. Sabrán que mi cara de susto fue mayúscula. Jamás hasta ese momento habia palpado o experimentado el significado de esa palabra, ni el odio intrinseco en el grito que me lanzaron. Como les digo, no soy blanco, sino mestizo, pero para esos niños que no sobrepasarían los 9 años, yo era un “nene blanco” al que había que insultar y agredir de palabra. Recuerden que yo solo tenía 7 años. En otra ocasión, mi padre que se ve un poco menos mestizo que yo, entró a una panadería de ese pueblo. Habían como 3 o 4 personas antes que él para ser atendidos, y una señora frente a él en la fila al verlo dijo: “Por favor dejen pasar alante al doctor blanquito”. No voy a repetir por aquí las palabras de mi padre, que odiaba que lo trataran diferente y más detestaba a las personas acomplejadas. Estos dos (2) casos, dejan de manifiesto un racismo que no es del “hombre blanco” hacia el “negro”, sino un sintoma de un complejo inherente en ciertas personas que se creen que todo el tiempo les atacan su raza, como si aquí en Puerto Rico hubiese un blanco puro. Todos somos mestizos.

De estos dos (2) casos, ya han pasado al menos 40 años, por lo tanto el racismo es en ambas direcciones y principalmente entre los que viven obsesionados con sus complejos. Los complejos raciales o el racismo ha existido desde siempre en nuestra sociedad, pero con el fenómeno del “changuerismo portorricensis”, ahora se ve más de manifiesto, además que el fenómeno de las redes sociales, ha exacerbado aún más el fenómeno.

Ahora bien, el primer incidente que comenté en el que me gritaron desde la guagua escolar, o lo que presencié con lo que le dijeron a mi padre, bien pudo marcarme negativamente, si no hubiese sido porque mi padre (hombre al cual admiro grandemente) forjó en mí un carácter en el que no había espacio ni para la autocompasión o para los complejos de inferioridad. Nunca me sentí víctima por mi mestizaje. Nunca me sentí menos y nunca he hecho sentir menos a nadie, ya sea por raza, situación social o preferencia sexual. Para mi todos somos humanos. En nuestra sociedad debe existir la tolerancia hacia la diferencia. Si todos fueramos y pensaramos iguales, la raza humana (que para mi solo es una (1) raza) sería una muy aburrida, todos iguales, sin gradientes de color, pensamientos o creencias. Las personas que hoy se manifiestan indicando que todo es racismo, alegan querer ser tratados de forma igualitaria, pero son ellos mismos los que crean las diferencias. Viven hasta cierto punto autocompadeciéndose de su origen, de su “raza”. Si a eso le añadimos que hay muchos de esos en los medios de comunicación y en los medios sociales, es un caldo de cultivo para regar y exparcir su complejo a otras personas con mentes debiles, con baja autoestima. Con esto no quiero decir que el racismo no exista. Se que existe. La historia humana nos ha dejado los peores casos de racismo. La historia humana está manchada de sangre debido al racismo. Los casos existen, pero eso no quiere decir que uno tenga que vivir a la sombra de lo que en el pasado o en el presente se te presente como racismo. Si alguien te trata diferente o muestra claramente un acto de racismo hacia tí, es tu desición sentirte victima o darle poca importancia al mismo y no vivir a la altura de lo que otros piensen de tí, sino vivir por encima de lo que las otras personas piensen de tí o mejor aún, proponerte vivir a una altura que quizás ni siquiera tu hubieses pensado elevarte.

Las redes sociales son plataformas que muchos usan inadecuadamente para infundir miedos, exacerbar complejos, difundir odio; ya sea por raza, escala social, preferencias de todo tipo, ya sea política, sexuales o cualquier otra. Aquellos que alegan abogar por la equidad, tienen que ser evaluados por sus acciones. No se puede decir que se aboga por la equidad o igualdad, aquellos que viven planteando diferencias. Ya sea gente que enarbole las cuesiones raciales, ya sean las de equidad de genero, ya sea los que abogan por estatus políticos, deben hacerlo sin marcar diferencias. Si quieren igualdad o quieren equidad, vivan a la altura de lo que promuevan; no marcando diferencias o simplemente difundiendo sus odios y complejos. Vivimos en una época en la que la ofensa por lo que se lee o se ve, está al toque de un teclado. Muchos creen que tienen el derecho a quejarse por todo, aunque sus argumentos, como los que expresé en los primeros parrafos, sean una cuestión sujetiva, que puede ser interpretada de cualquier forma. Si a eso le añades que el propio gobierno y el Departamento de Salud, indicaron que van a evaluar la campaña publicitaria porque entendieron que puede ser racista, le dan alas y argumentos a estos individuos que solo se quejan por sus complejos o por cualquier otra agenda. Como sociedad tenemos que aspirar a derrocar la “changuería portorricensis”. Pero también tengamos en cuenta que hay individuos que no ondean esa bandera del racismo porque en realidad crean que algo es o no racista. En muchas ocasiones lo hacen debido a intereses en otras facetas, o solo por criticar y ganar likes o replies, a expensas del trabajo de otros. Tenemos como sociedad la obligación de poder diferenciar el grano de la paja. Si tomamos todo lo que alguien que se crea “influencer” diga por las diferentes redes sociales, como cierto, sucumbimos a nuestra conciencia y seremos personas manipulables. ¿Queremos o aspiramos como sociedad al “changuerismo portorricensis”? Yo no, y le inclulco a mis hijos todos los días a discernir entre lo que cualquiera escribe en las redes o medio de comunicación, y lo que es la verdad. Les dejo esta columna como un escrito para hacernos reflexionar. No pretendo tener la razón tomada por el mango, pero si quisiera que fuera un instrumento para que analicemos como individuos, a qué debemos aspirar. Que pasen excelente día.

Twitter: @SolusLupusNews

2 thoughts on “El “changuerismo portorricensis” y el supuesto racismo a los ojos de los complejos sociales

  1. Hola! Gracias por compartir tu Columba. Muy buena y estoy de acuerdo. Comento ahora por Twitter. Q tengas lindo fin de semana.

    Sent from my iPhone

    >

  2. El “changuerismo” llega a extremos y desgraciadamente hemos tenido que vivir con eso por años. Qué cuándo termina? Nunca mientras haya personas acomplejadas, lo mismo blancos denigrando a los negros y viceversa

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s