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Columna de Raul: El secuestro de la prensa

@RgRgarcia03

Periodismo: “Actividad que consiste en recolectar, sintetizar, investigar y publicar información relativa a la actualidad de las situaciones que vive un país o una comunidad”.

El periodismo tiene una gran influencia en la percepción de la sociedad. Las normas y valores éticos de esta profesión dictan unos parámetros que guían la actividad periodística. En general, los códigos de ética son unos postulados de independencia de criterios respecto a los poderes que ejerce el periodismo a la hora de informar los hechos acontecidos. Uno de los aspectos mas importantes del periodismo es que el periodista debe buscar la metodología mas educada para presentar la noticia, debe ser objetivo y que sus fuentes sean seguras y verificables.

En cuanto a la prensa como medio informativo, la función principal es la de informar, persuadir, promover, formar opinión pública, educar y entretener. La credibilidad de la prensa depende del uso de su línea editorial no con fines de resaltar valores inexistentes, de mentiras e informaciones a medias, sino de informar la verdad de los hechos aún estos no sean del agrado del periodista que redacta la noticia.

En el siglo XIX, en los Estados Unidos de Norteamericana, la prensa estableció un patrón de difusión de historias sensacionalistas que pretendían molestar, excitar o crear una opinión pública de la población de acuerdo a su línea editorial. Esto trajo como consecuencia el cuestionamiento de la gente sobre temas importantes que no eran atendidos por los principales periódicos de la nación. Esa era de la prensa fue llamada “Periodismo Amarillo”, por el alto contenido de imparcialidad en la información que se difundía.

Traigo los temas que he planteado en los párrafos anteriores para hacer un análisis del periodismo y la prensa puertorriqueña. Este análisis no pretende significar que tenemos la razón o que nuestros planteamientos son la única verdad, por el contrario, es para que evalúen y lleguen a sus propias conclusiones.

A partir del año 1992, durante las vistas del Cerro Maravilla, se inicia en Puerto Rico una nueva etapa de periodismo de persecución política. Durante un largo periodo de tiempo se dedicó espacios televisivos, radial y prensa escrita a tratar de que el pueblo se formara una percepción de culpabilidad, de esos hechos, a Carlos Romero Barceló. Ese tipo de periodismo por encargo, pretendía hacerle daño a una figura de un partido para lograr sacarlo del medio en la política activa, más por el contrario, esto lo catapulto a un aumento de su popularidad política y eventualmente al puesto de Comisionado Residente en las elecciones de ese año.

El periodismo de persecución política arrecia sus fuerzas con la llegada del PNP y el doctor Pedro Roselló, luego de las elecciones de 1992. El continuo ataque a la principal figura política del país era insostenible. A raíz de la cancelación de los contratos de publicidad, el Grupo Ferré Rangel, se dedicó a la persecución de los estadistas encabezados por el doctor Rosselló. A estos se le unieron los principales medios de comunicación incluyendo los noticieros del país. Como resultado de esta persecución, lograron que Rosselló, en las próximas elecciones del 1996, ampliara el margen de victoria y colocarse en un segundo término. Durante esos cuatro años esa relación de odio fue creciendo hasta lograr que Rosselló tomara la decisión de no regresar a la vida política en las elecciones del 2000.

Desde el momento del anuncio de Rosselló las cosas cambiaron. La prensa cambia de una campaña de ataques a su figura a una de resaltar las supuestas cualidades de la posible candidata del PPD, Sila María Calderón. La continua aparición en los medios la llevó a ser la candidata popular en el 2000, no sin antes arremeter contra Hernández Mayoral que retaba a Aníbal Acevedo Vilá por el puesto de su compañero de papeleta, todos admiraron la forma en que sacó del medio al hijo del exgobernador Hernández Colón. La prensa se convirtió en la foca del Silismo, aplaudían todo lo que decía y hacia, se da un cambio de una campaña de odio al PNP a una de relaciones públicas y realzar la figura de la eventual gobernadora.

Con la llegada de Sila al poder se inicia una campaña de descrédito a figuras del PNP, pagaron justos por pecadores. A los justos le publicaron los supuestos actos de corrupción en la primera plana de los medios y la información de no culpabilidad casi en las esquelas, era el momento de mancillar reputaciones, aún con el dolor de los familiares cercanos de esos servidores públicos. ¿Quién no recuerda que a Rosselló le cuestionaron hasta la casa que se compró en Virginia? ¿Era eso prensa o persecución?

Durante los cuatro años de la administración Calderón fue una luna de miel entre ella y la prensa, se le dedicaron grandes titulares mientras el país se caía en cantos. Para la nueva prensa fue una gran celebración la boda de la señora Calderón y nunca se preguntaron si esta nueva relación fue producto de una infidelidad en Fortaleza, se reseñó hasta el primer día que fue con Cantero al Cine, era una historia de amor de novela. Sólo el fenecido Juan Manuel García Passalacua habló sobre esa situación, lo que le costó el trabajo.

Con el regreso de Rosselló en marzo de 2003, en busca de la gobernación para las elección del 2004, de nuevo se inicia la persecución estadista. Uno y otros titulares traían al recuerdo los aspectos negativos que ellos resaltaron de los años de Rosselló, era una lucha entre la prensa y él. No era a quien saliera mejor, era quien podía destruirlo. El triunvirato del poder ejercía con todas las garras para sacarlo del medio y lo logró al derrotarlo con un estrecho margen de unas elecciones amañadas y certificadas por el Tribunal Supremo dominado por miembros nominados por gobernantes populares.

Con Acevedo Vilá la relación de amor no fue diferente. El mantenía una relación cordial con los comunicadores del país, atrás quedaron los cuestionamientos y conjeturas sobre Rosselló y se convirtieron en persecución de la legislatura dominada por el PNP. El cierre de gobierno fue un festín para la prensa imperial, nunca cuestionaron al Gobernador sobre los daños a la economía de esa drástica medida y culparon a los legisladores estadistas por el daño ocasionado. Luego de esto vinieron los cuestionamientos hechos al Gobernador por parte del FBI, más tarde con la radicación de cargos federales, la prensa se dedicó a victimizarlo y envolvieron al país hasta sacarlo libre de cargos, fue una gran campaña de medios a su favor.

Mas tarde en el 2008 llega Fortuño al poder, con su llegada la prensa imperial inicia su línea de ataques por las decisiones que él toma. Decisiones que sólo querían salvar el crédito del país, en ese momento era todo o nada para Puerto Rico.

En una aparición pública un hombre le lanza un huevo a Fortuño y lo nombran héroe nacional, de ser nadie a tipo común, de ser un insensato a representante de la clase trabajadora, así midió la prensa ese bochornoso momento de la historia de Puerto Rico. Con el mismo tono prácticamente alabaron a Calle 13, que sin encomendarse a nadie insulto, fuera de Puerto Rico, a Fortuño la prensa lo tomó como un acto de libre expresión o como el sentir del pueblo hacia el gobernador. Así es la prensa con el PNP.

Ya recientemente, para derrotar a Fortuño y sacar al PNP del poder, se inicia un proceso de secuestro de la prensa nacional. Se desarrolla una campaña de relaciones públicas sin precedentes a favor del candidato popular en los medios de prensa, buscaban el mejor ángulo, le tiraban la mejor foto, sus errores eran minimizados y sus mentiras eran titulares a grandes páginas como verdades que la gente creyó, se fraguaba el mayor golpe a la democracia puertorriqueña, desde las salas de prensa de los medios de comunicación.

Nace un nuevo político creado por la prensa imperial para satisfacer sus necesidades de venganza en contra de un partido y un movimiento ideológico. Desde su llegada se ha secuestrado la verdad de lo que pasa en Puerto Rico. Ya los titulares son de alabanza, lo que ayer criticaban hoy son buenas decisiones, las masacres son triple asesinato y se esconde el número verdadero de los crímenes, el aumento de la luz es una necesidad, el aumento del agua una sabia decisión, las APPs lo mejor para la economía local, el impuesto a las foráneas antes era persecución y hoy el mejor negocio para el gobierno, antes Pesquera no tenía planes para la policía hoy es el mejor superintendente, antes decían que Fortuño quería quitarle derechos adquiridos a los pensionados y hoy AGP se los quita y con eso Superman logra salvar el Sistema de Retiro.

Estas son las cosas que pasan en un país que ha regresado al siglo XIX, donde la prensa amarilla domina las decisiones, donde el contubernio del Partido Popular y la prensa han segado el entendimiento de una mayoría, en donde se justifica lo malo y se castiga lo bueno, este es un país en el que un grupo y partido han “secuestrado el derecho a la libre expresión”.

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